lunes, 6 de marzo de 2017

Conversaciones de bar

En la copa de la sorpresa
nace la conversación que falta
en el trasnochar de la memoria.

Ahora que todo duerme y calla
se abren la ventanas y entra el viento
con el frío propio del invierno.

Se alzó la copa,
por lo que no se recuerda
pero nunca se olvidará.

Las palabras vuelan sin vínculo 
en una noche sentenciada a caer 
en el olvido de la fugacidad,

concedido por el brindis de la despedida 
que se convierte en la realidad
pesada, improvisada y tenaz.

La conversación se desvanece,
queda sentir los recuerdos 
y no saber explicarlos.

Ya no se escucha la risa.
Se acabó la copa.
Empieza la resaca.

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